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jueves, 28 de septiembre de 2023

Ludo Ergo Sum 2023, la crónica (por Jorge Serrano)

Seiscientos once kilómetros separan Jerez de la Frontera, población gaditana de relativa importancia (no por lo mayor o menor, sino por lo discutible), de Aluche, barrio madrileño de notorio renombre en cuanto al panorama rolero se refiere. Pues seiscientos once kilómetros de ida y seiscientos once kilómetros vuelta que nos hemos hecho (casi) exclusivamente para jugar al rol y traeros esta bonita crónica. Y es que el pasado fin de semana tuvo lugar en la castiza ubicación antes mencionada uno de los encuentros roleros más esperados del año: las jornadas benéficas Ludo Ergo Sum (LES de aquí en adelante), que vuelven un año más a colaborar con el Banco de Alimentos de Madrid ofreciendo rol y juegos de mesa a frikis locales y foráneos por igual. En esta ocasión, y a pesar de los elementos disruptores enviados en su contra por los dioses del mainstream, la Armada Naranja consiguió llevar a buen puerto el evento.

Como madrileños o casi madrileños que somos Ignacio y yo, decidimos volver otro año a armar un drakkar con los escudos de Walhalla Ediciones dispuestos a conquistar la meseta. Pero resulta que, si bien dicen que el Guadalquivir es navegable, es tan solo navegable un rato, por lo que, con lágrimas en los ojos (porque los vikingos también lloran), dejamos ardiendo a nuestra espalda el majestuoso navío y nos conformamos con viajar en coche como dos sajones muertosdambre cualesquiera.

Como comprobaréis a continuación, mereció la pena.



 
DIA 1. Desembarco

Como conquistadores avezados, los (casi) jerezanos sabemos que no conviene ir directos al objetivo: tretas, rodeos y alianzas locales son clave en el éxito de cualquier conquista. Así pues, la tarde/noche del viernes decidimos mezclarnos con algunos aborígenes que amablemente nos invitaron a su morada a jugar Hope, partida para Ysystem de Luis Tovar. Junto a Marta y Elena, dimos vida a una familia en los Apalaches que tiene que seguir adelante tras ser sacudidos con fuerza por la tragedia.




Tras una breve post partida, nos tocó regresar a los distintos campamentos base a recobrar fuerza para la batalla del día siguiente.

 
DIA 2. Confrontación

Las dos primeras escaramuzas de la mañana del sábado estaban destinadas a arrollar al rival y dejarlo sin aliento a puro músculo: de un lado la potencia desbocada de las locomotoras E7A que impulsan el 20th Century Limited, y del otro la fuerza corruptora que emerge del rico mundo natural de Luna Roja. Así, Alas rotas (Luna Roja) con Ignacio a los mandos y 20th Century Limited Confidential (Ysystem) bajo mi batuta, se encargaron de amenizar las mesas 59 y 65 respectivamente.


















Tras sendas victorias contundentes, como siempre gracias a la amabilidad y buen hacer de todos los jugadores (que hicieron que ambas partidas fueran sobre ruedas), fuimos a saciar el hambre con algunas viandas locales… de Lima. Así, degustamos varios platos típicos peruanos en un restaurante cercano que recomendamos encarecidamente a LESeros y aluchanos (¡¿dónde está mi diccionario?!) por igual, en compañía de otros miembros de la expedición vikinga y nuevos nativos reclutados para la ocasión.



 
Como veis en la foto, dos miembros de la fuerza invasora de Walhalla se unieron a nosotros a la hora de la comida. Eran Luis Montejano, autor de Luna Roja, dirigiría por la tarde su propio juego (¡malditos aquellos los que tuvisteis la ocasión de aprovecharlo!), e Iris Sancho, que venía de haber arrasado cual caballería mongola con los jugadores de su mesa con La revuelta Jheeloní (La sombras del Khan), PBTA del que seguro que pronto sabremos más.
 
Volviendo a los invasores sureños, la tarde tenía como objeto aprovechar el terreno ganado durante la mañana siguiendo con partidas frenéticas: Warzsawa, masakra (Ysystem), dirigida por su autor... y único DJ español capaz de pronunciarlo correctamente sin trabarse - un escenario ciberpunk originalmente ideado para The Sprawl y que ahora recuperamos para Ysystem - y Jörmundgander Plus Ultra (Cuervos de Asgard Motor Club), conducida por un servidor. Cuervos de Asgard MC es un juego de Enric Muraday basado en Ysystem con un setting que dará mucho que hablar, y esta partida en concreto (escrita por Guillermo González «Fomor») es uno de los retos más difíciles que he ofrecido jamás a una mesa. Por fortuna, una combinación de astucia, ideas locas y un poco de suerte permitió a los jugadores superarla con éxito y sobrevivir para luchar otro día más en las Llanuras Yermas.
















Tras un día agotador y con el subidón de las últimas partidas, nos retiramos a rendir homenaje a nuestros ancestros (cada uno a los suyos), porque somos vikingos, pero ordenados.


DIA 3. Asentamiento


Con el buen sabor de boca del día anterior y la energía a raudales bien aprovechada en ocupar tanto terreno como pudimos, tocaba virar hacia una estrategia más conservadora. Partidas algo más pausadas, de decisiones complicadas e interpretación a raudales nos permitirían terminar de asentar el terreno ganado y alcanzar la gloria deseada. Pozos de codicia (Cuervos de Asgard Motor Club), dirigida por Ignacio, es una partida de introducción perfecta para el juego, escrita por el propio Enric Muraday, donde podemos ver que los Cuervos de Asgard son muchísimo más que unos melenudos molones. La escalera (Ysystem), en cambio, es mi apuesta por el drama cotidiano, con un lenguaje poco usual y un escenario tan mundano como un bloque de viviendas y una reunión de vecinos.
 













Tras unas breves despedidas y una comida rápida, emprendimos el viaje de retorno con la satisfacción de haber dejado nuestra impronta bien marcada en territorio LESitano un año más y con la esperanza de volver el año que viene en la primavera de septiembre a seguir avanzando terreno 😉

Por el camino no pudimos evitar pasar por Trujillo a saludar al pobre Pizarro, que de haber nacido en nuestros días, a buen seguro habría preferido ser rolero a tenerse que ir por ahí a hacer el salvaje.




Y sin más, se despide este escaldo con la única pena de saber que no habrá Iberorol este año, por lo que tendremos que esperar hasta diciembre para ROLEAr con nuestros escudos (o sobre ellos).
 
¡Nos leemos!

jueves, 29 de septiembre de 2022

Ludo Ergo Sum 2022, la crónica (por Jorge Serrano)

¡Aloha, tapaderos! Tapaderers, tapaderistas… No tengo claro el término con el que os identificáis las buenas gentes que soléis pasar por aquí; después de todo, soy nuevo 😅

Mi nombre es Jorge Serrano y es un orgullo traer este pequeño artículo a este gran blog, una suerte de crónica de mi primer paso por las emblemáticas jornadas benéficas Ludo Ergo Sum (LES de aquí en adelante), que han vuelto tras el parón covidiano (¿covidiense?, ¿covídico?... ¡qué demonios sabré yo!) con la promesa de ser un nuevo éxito en cuanto a encuentro de jugones y recaudación a favor del Banco de Alimentos de Madrid.


Corre ya septiembre del año 2022 cuando Ignacio y un servidor nos convencemos mutuamente de acudir a las mencionadas jornadas en la capital del reino, compartir gastos de transporte y, dada nuestra común ascendencia mesetaria, pegarnos un pedazo de finde rolero a coste reducido.

Conseguimos entre los dos presentar cinco partidas que dirigir, a pesar de lo tardío de la inscripción... cinco partidas como cinco soles de Ysystem -el sistema genérico de Walhalla Ediciones, la editorial de la que Ignacio forma parte-. En su caso, las partidas fueron Días aciagos, La Presa (sobre cuyo testeo en el Club Dragom -del que tanto Ignacio como yo formamos parte- podéis leer aquí) y La ira de los cándidos; en mi caso, Las apariencias engañan (una adaptación de Ignacio de esta partida de sLang a Ysystem sobre la que podéis leer más aquí) y Última función, aventura que se encuentra disponible para descargar de forma gratuita en la web de la editorial).


DIA 1. Llegada a las LES.

Son las 20.30 de la noche cuando la expedición jerezana consigue llegar al polideportivo de Aluche, barrio donde se celebran las LES, tras un viaje bastante animado -especialmente para mí, que voy de copiloto-. Contra todo pronóstico, somos capaces de recoger las identificaciones y acceder al recinto a dar una pequeña vuelta por los stands de tiendas y editoriales y saludar a algunos conocidos. Sin tiempo para mucho más, nos reunimos con Mirella (@friki_mami) y Dani (@darofar), ambos RolerosNoRepresentativos, con quienes hemos quedado para cenar. Ignacio, aluchense de nacimiento (¿aluchano?, ¿luchitano?... ¡que alguien me traiga un diccionario!), nos descubre el fascinante corredor conocido como “Paseo marítimo de Aluche”, una enorme avenida poblada de bares a cada cual más castizo. Y de castizas maneras cenamos algunas raciones cuya descripción omitiré, en un bar infame que no pienso recomendar pero que no nos impide pasar un buen rato de disquisiciones roleras y acumular un par de anécdotas simpáticas, como el “cabrón” que el camarero le suelta al bueno de Darofar sin venir mucho a cuento. Tras una última jarra de cerveza helada -aquí no hay fallo-, cada mochuelo se retira a su olivo. Un arranque mucho mejor de lo previsto, teniendo en cuenta que yo daba el día por perdido al vernos obligados a llegar tan tarde.




DIA 2. Clímax rolero.

El sábado es el día grande, el único día que vamos a poder disfrutar al completo de todas las jornadas. A las 9.30 accedemos al recinto a preparar unas partidas que comenzarán a las 10.30. Ambas partidas se llenan, ¡genial! y tenemos la suerte de contar con jugadores magníficos en las dos mesas... de los que no recuerdo un solo nombre porque soy un desastre. A pesar de ello, ¡gracias por contribuir a que saliera todo rodado!

Dirigir en pabellones masificados de este tipo supone un handicap importante -problemas para escuchar, dificultades para hablar, distracciones variopintas... y de poner música ni hablamos-; no obstante, la separación de las mesas es lo suficientemente grande como para permitir que no nos entorpezcamos demasiado. Sin menospreciar el inevitable pero molesto murmullo general, a mi mesa no llegan sonidos directos de otras partidas y, tras este primer tramo de jornadas, durante el resto de días no tendré ningún problema en este aspecto.


 


Las partidas terminan contrarreloj dada la necesaria rigidez de horarios, y ahora toca resarcirse del fiasco de la noche anterior durante la comida. Ignacio cambia de tercio y, junto a Luis Tovar (autor de Vidas Cruzadas, a quien tuve el placer de conocer en estas LES), me lleva a un Aluche distinto, en donde disfrutamos de una magnífica comida peruana. Aprovecho para dar las gracias a Luis, quien me hace el favor durante la mañana de jugar en mi mesa para cubrir una baja de última hora metiéndose en el papel de Loco, personaje que conoce bien pues ha dirigido la aventura en un par de ocasiones.

Tras la opípara comida, tengo una decisión difícil que tomar, ¿rol o no rol? Tengo la tarde del sábado libre mientras Ignacio dirige Días Aciagos. Lo cierto es que no estoy muy seguro de poder pillar plaza en lo que de verdad me interesa, y hay ofertas atractivas en otras zonas que me llaman mucho (porque no solo del rol vive el friki, amigos, y las LES son unas jornadas polivalentes).




Sin embargo, y para mi sorpresa, consigo pillar plaza en la partida de Roberto Alhambra, una demo de Profecías, juego del que había oído hablar mucho y bien y tengo muchas ganas de probar. Todo lo que me había llegado se demostraría cierto: el juego es una suerte de storytelling muy temático. La profecía concreta que jugamos fue Macbeth. Podéis imaginar cómo acaba el tema... En mi opinión, la forma en la que el juego encuadra las escenas -de forma específica para cada profecía- hace que cada una de estas tenga el tema muy marcado, algo que en otros juegos se suele dejar al buen hacer de la mesa. Además, Profecías está diseñado de forma que tu lado ludista te conduce a incorporar a tus escenas elementos que tú u otros jugadores han señalado anteriormente como interesantes. En definitiva, un juego que quiero volver a probar y que espero tener entre mis manos algún día.


Acaba la jornada con muy buen sabor de boca y, sin tener ganas de hacer la cola necesaria para acceder al mercadillo solidario (plagado de material por lo que, envidiosos desde el exterior, podemos ver) nos retiramos cada uno por su lado a disfrutar la noche madrileña a nuestro aire.

P.D.: Importante es mencionar que consigo comprar la que será mi única adquisición en las LES -a pesar de la enorme cantidad de tentaciones-: este Arsenic Lies que vende Mirella y del que nos había estado hablando durante la cena del viernes, una baraja de cartas para jugar roles vivos reutilizable. En palabras de Mirella, “Agatha Christie meets Downtown Abbey”.



DIA 3. Epílogo.

Todo lo bueno se acaba”, me digo mientras dirijo por última vez mis pasos hacia la mesa 81, donde conduciré mi última partida de las LES. El camino de vuelta a la patria chica es largo y no podremos quedarnos por la tarde, pero Última Función es una gran partida y tengo muchas ganas de dirigir. Tanto mi partida como la de Ignacio vuelven a llenarse sin problemas, aunque en esta ocasión tenemos que pisar bastante al acelerador para poder terminar a tiempo. Ignacio dirige La Presa y por desgracia no puede terminar del todo (es una partida larga; en las 8 horas que le dedicamos al probarla en el Club Dragom echamos de menos al menos otras 2), y aunque yo sí pude terminar la mía, que es una aventura mucho más acotada, tengo que despedirme de los jugadores deprisa y corriendo. Aún así, en ambos casos todos quedan muy contentos tanto con el sistema como con las aventuras (espero que también con los directores 😉). De nuevo, no logro recordar ningún nombre, pero sí sé que al menos había dos andaluces con los que espero volver a cruzar dados en otra ocasión.








Antes de partir toca de nuevo llenar el buche. No lejos del peruano de ayer nos arriesgamos a probar suerte en un mejicano que tiene todas sus mesas desocupadas. La suerte sonríe a los valientes y conseguimos rematar el viaje con una comida contundente y muy sabrosa que yo, de nuevo infame copiloto, riego con dos Pacífico.

Y se acabó; se acabaron mis primeras LES. Un auténtico placer haber podido disfrutarlas en buena compañía, haber podido desvirtualizar algunas caras y haber vuelto a la experiencia de dirigir en jornadas tras las D20 Quest de Málaga. Agradecimiento infinito a la organización, los gentiles camiseta naranja, siempre atentos al detalle, por el currazo tremendo que sé que supone organizar un evento de estas características.


 

Próxima parada: IberoRol, organizadas por los buenos amigos de MalagaQuest este mismo mes de octubre.

¡Hasta entonces!