Sexta sesión ya en el Club Dragom y primera de Tributo de ambrosía, campaña de cosecha propia que voy a intercalar antes, durante y después de En tu sangre y El juego asesino (un experimento argumental que espero salga bien y que estoy disfrutando mucho dirigiendo).
En esta ocasión faltaron dos de los seis jugadores, Jorge y Mario, por hallarse enfermos (qué mala época esta... salvo para las farmacias, claro), así que voy a aprovechar para realizar un pequeño resumen de la partida y así ellos se ponen al día 😉 SPOILER ALERT!
La sesión comenzó con un largo flashback de un postrado Frantzer, que revive toda la escena de la evacuación de Horb mientras va siendo consciente de sus graves heridas y de encontrarse en alguna habitación individual (raro privilegio) del spital de Asedio. En el flashback se pudo ver a Feil presenciando el asesinato de su padre por parte de la Mula y cómo los cucaracha habían abierto un túnel hasta el mismo sótano del barracón de los Braknaros.
A continuación se describe a vista de pájaro a un sobrepoblado Asedio, lleno de refugiados huidos por el comienzo de la guerra contra los clanes salvajes de Borca, en el que los supervivientes de Horb (la mayoría de la población, pues la evacuación se llevó a cabo brillantemente) se las arregla como mejor puede. Un pequeño ejército de anabaptistas, con los Muske encuadrados entre sus filas, sale en ese momento desde la Plaza de Comercio a realizar una amplia batida acompañados por Lamm y algunos otros jueces y médicos de campaña spitalianos. Antes de marcharse, Lamm asigna a Grünberg al cuidado de Feil, aunque esta lo rechaza de muy malos modos y se va en busca de una taberna donde beber para olvidar, cosa que ofende al propio Grünberg. Es entonces cuando Feil resulta atraída por el apocalíptico Faisán, que le pregunta por Ustayavraisani y el resto de "héroes de Horb", entablando una conversación que le permite finalmente vender Quemazón de tipo Argus a la Braknaros (dos dosis: una suave y una fuerte). Parece que Feil no le tiene miedo a nada.
El foco de la trama cambia en ese momento y descubrimos a una Ustayavraisani también postrada. Hazael duerme en el fondo de la habitación, velando el descanso de su compañera, cuando dos cronistas hacen acto de presencia con la clara intención de acabar con la yavrai (y, por suerte para Hazael, sin reparar en la presencia del jehammedano). Cuando están a punto de electrocutar a Ustayavraisani, Hazael emerge desde el fondo de la estancia con su cimitarra y entabla combate, pero aunque logra herir gravemente a uno de los cronistas, maniobra mal y recibe el impacto del otro, cayendo al suelo desmayado. Ustayavraisani se levanta y trata de luchar con un arma improvisada (el mástil de su propio gotero), aunque es reducida igualmente. Por fortuna, mientras tanto Frantzer se había incorporado y había escuchado con éxito la aproximación de un tercer y misterioso cronista (que tras comprobar que Frantzer está activo pone pies en polvorosa). El spitaliano se queda con la mosca detrás de la oreja y va a ver a Ustayavraisani, descubriendo el atentado del que está siendo víctima en esos mismos instantes y mandando a varios famulantes a acabar con los cronistas, cosa que hacen. Por lo pelos, pero todos siguen vivos. Ha estado muy cerca...
En conversación posterior con Lovren, secretario y máxima autoridad de los spitalianos en Asedio, tanto Frantzer y Hazael como Ustayavraisani concuerdan en que los cronistas debían de ser emisarios de ese misterioso escalar que trata de cobrarse su venganza tras los sucesos acaecidos en la aventura Embargo. Siguen sin conocer la identidad del tal escalar, pero es obvio que ese poder en la sombra está bien informado y no se olvida de ellos. Sin duda, un problema difícil de resolver. Lovren escucha atentamente sin afirmar o negar nada, pues desconoce el asunto, pero antes de que se marchen les pide que estén localizables y no abandonen la ciudad al menos durante el próximo mes, ya que tiene en mente un cometido para ellos.
Frantzer decide que sería buena idea hablar con Lascar, el cronista de Horb. Hazael va en busca de Feil, a la que encuentra en la Casa de la Justicia (se hospeda allí junto con Grünberg y el propio jehammedano), y juntos van en busca de Lascar. Lo hallan fácilmente en el clúster central de Asedio. El cronista se muestra encantado de poder hablar con Frantzer, suponiendo que el spitaliano y sus compañeros por fin "han entrado en razón" respecto a su plan de viajar hasta el dispensador oculto en las montañas meridionales de Hellvetia en el que (según él) yace en perfectas condiciones un antecesor durmiente con toda su fabulosa tecnología. Lascar está encantado con la perspectiva de arrastrar a los héroes de Horb hacia el sur, y ni siquiera Frantzer es capaz de atajar su verborrea. Finalmente, acuerdan esperar a que todos estén bien recuperados de sus heridas antes de emprender ese incierto camino hacia Hellvetia...
CONTINUARÁ...
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| "Solo" cinco en mesa este pasado lunes |
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| Kiko (izquierda) le ha pillado el punto a su Feil desde el minuto uno. Ismael (derecha) nació siendo Frantzer. |
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| La única foto de Nely 😏 |
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| En este cuadernillo tan resultón voy escribiendo (a mano) Tributo de ambrosía |
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| Primera página del cuadernito. Ese cronista... mmmmm... |
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| Sepulcro de acero y hielo es el primer capítulo de Tributo de ambrosía. ¿Pasaré algún día todo esto a limpio? |
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| ¡ACHTUNG SPOILERS! |







Por los pelos, pero sobrevivimos un día más 😅
ResponderEliminarSí, por los pelos... ¿o tal vez no? ;-)
EliminarGracias por comentar!