En nuestra partida de este lunes disfrutamos de la primera sesión completa dedicada a En tu sangre, toda vez que en la sesión precedente el grupo de PJ se limitó a llegar a la ciudad de Lucatore y a llevarse la sorpresota con la que se inicia esta exquisita minicampaña oficial para Degenesis. Nuestros héroes se enfrentaron a una complicada y en parte frustrante situación social y se pasaron toda la partida buscando la mejor forma de hincarle el diente al gran problema que sobrevuela en Lucatore. Durante la mayor parte de la sesión temí que los rígidos condicionantes dramáticos del inicio de En tu sangre impidieran a los jugadores meterle mano al problema y les obligara a resignarse, lo cual resulta especialmente poco recomendable en cualquier partida de rol, pero hacia el final de la partida sus esfuerzos dieron un fruto en parte inesperado y la cosa se animó. En realidad no es que me preocupara mucho que los prolegómenos de En tu sangre resultasen algo frustrantes, porque de esa manera el contraste con todo lo que está por venir resulta más llamativo y excitante, pero sin duda que es mejor terminar una sesión con buen sabor de boca, y al final creo que eso fue lo que se consiguió... Mérito exclusivo de mis jugadores, por cierto, porque yo no pude preparar la partida y me hallé un poquito espeso y falto de cintura en un par de ocasiones.
Antes de despedirme, voy a dejar una reflexión que me ha inspirado el personaje de Ismael, la apocalíptica Jillian, y es que, cuando se rolea bien, los personajes más poderosos ("poderosos" en el sentido de ser capaces de afrontar retos con éxito y protagonizar y sacar adelante las escenas a partir de sus propios recursos) no son ni mucho menos esas moles físicas y ultraequipadas de los jugadores munchkins, sino los perfiles sociales especializados, bien manejados por jugadores proactivos conscientes de su valor y sus posibilidades. Que hombre, si vas a hacer munchkineo a la hora de crear un PJ, por lo menos que sea un munchkineo elegante, original y volcado hacia aspectos más sociales, que pillarse la maza más gorda son cosas que ya aburren un poco.
Esto viene a cuento porque ya son varias veces que la apocalíptica Jillian ha sabido reconducir situaciones complicadas en provecho del grupo (y del suyo propio) a base de explotar un recurso que, fuera de su contexto, podría parece ridículo o cuanto menos poco "poderoso", como es la composición musical improvisada. En el momento en el que un jugador es capaz de explotar los talentos de su personaje de esa forma (y os aseguro de que yo no soy ningún "máster-mamá"), el roleo como arte se toca con la punta de los dedos. Pues bien, esto es solo un ejemplo, porque por fortuna cuento con un grupo de jugadores que presentan todos ese singular tipo de talento rolero al que me refiero, de manera que cuando Jillian se tope con los límites lógicos y naturales de su "poder", estoy seguro de que la astucia de Feil (interpretada por Carlos), la circunspección de Thaedor (Roberto), la capacidad reflexiva y estratégica de Vlad (Furu) y la presencia de ánimo de Schiller (Nely) tomarán el relevo y sacarán a pasear sus respectivos dones de forma tan artística y sublime como ha hecho Ismael en las dos últimas sesiones. Eso y no otra cosa es un grupo compenetrado y complementario de PJ y jugadores, y yo, como DJ, soy tan afortunado que lo tengo 😊
Sin más, os dejo con las fotitos de rigor.
¡Nos leemos!
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| Este es el mapa de Lucatore (versión semimuda) |
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| En la partida de ayer faltó Roberto, al que eché mucho de menos. Nely hacía la foto. |
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| Bérgamo, hogar del "Lobo Blanco", capital de los Lombardi, refugio de hellvéticos renegados, paso franco para los jehammedanos, roca infranqueable para los anabaptistas... |




Y si la partida no es buena los pj no brillan, suerte que tenemos una partidaca gracias :).
ResponderEliminarP.D: Y no sacar canciones de una ambientación así tendría delito.
Sí, pero al César lo que es del César ;-)
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