viernes, 26 de junio de 2020

Never Going Home, por fin en castellano

¡Aprieten sus hebillas, ajusten bien sus máscaras antigás y agárrense los machos, camaradas de armas, porque Never Going Home está cerca de aparecer en nuestro idioma! Pues sí: Never Going Home, un juego con pinta de ser algo más que excelente, obra de Brandon K. Aten, Charles Ferguson-Avery, Irvin Jackson, Matthew Orr y Sarah Orr Aten. La licencia ha sido mecida en los amorosos brazos de los amigos de Cursed Ink y muy pronto verá la luz en castellano (bueno, si la campaña de micromecenazgo que empieza el 15 de julio consigue sus objetivos, que estoy seguro de que sí 😋).



Never Going Home fue financiado vía Kickstarter el 2 de noviembre de 2018 con casi 800 mecenas y una recaudación de más de 33.000 $, y por lo que he estado investigando se ha convertido en uno de esos deliciosos y relativamente desconocidos juegos de culto del que solo se escuchan cosas buenas. En inglés vio la luz con la editorial Wet Ink Games, y aunque personalmente no he llegado a jugarlo, he tenido ocasión de leerlo y me ha dejado con muchas ganas de llevarlo a la mesa. ¡Se me acumula la tarea!

Esto que escribo no es realmente una reseña al uso porque, como he dicho, yo no he probado el juego (y si uno no prueba un juego nunca está al 100% seguro de su idoneidad), pero todas las sensaciones que me transmite son muy positivas. Por haceros un resumen, Never Going Home se ambienta en la Primera Guerra Mundial, un conflicto tétrico y espantoso de por sí, al que añade un componente de terror embrujado y sobrenatural (el "Velo") que se convierte en el eje de la experiencia lúdica y que es capaz -aunque parezca increíble- de hacer aún más espeluznante la vida en las trincheras durante la Gran Guerra. El juego se centra más en la Unidad que forman los PJ que en estos mismos individualmente y utiliza un conjunto de mecánicas conocidas como +One System que se gestionan con dados... y naipes. Por cierto, que en la edición en inglés se ha editado una baraja del juego que es una absoluta y completa chulada.

La cuestión es que el Velo se ha rasgado debido a la masacre causada por la guerra y ahora se pueden escuchar los monstruosos Susurros de seres inhumanos y realidades paralelas. Algunas personas han escuchado los Susurros lo suficiente como para adquirir poderes arcanos y luchan por mantener el control mientras sus mentes y cuerpos empiezan a cambiar. Otras han resultado demasiado afectadas y han mutado a versiones apenas reconocibles de sus antiguas naturalezas. La guerra consume los días y los monstruos acechan por las noches. Ni siquiera los sueños son seguros. Los jugadores manejan los recursos mentales y emocionales de sus PJ con una menguante mano de cartas.

Hay que destacar que la ambientación es la Tierra real y los personajes son todos humanos. Aunque se ha añadido a la guerra un nuevo y terrible elemento, los horrores de la verdadera Gran Guerra son también parte de la historia. Never Going Home está situado en los años que median entre el momento en el que el Velo es rasgado, 1916, y el momento en el que la guerra realmente terminó, noviembre de 1918. El foco de atención está en los soldados de la línea del frente que luchan y experimentan lo peor de una magia que apenas entienden y unos monstruos que preferirían no comprender. Los contenidos políticos, las historias de la retaguardia y las consideraciones puramente bélicas de la contienda quedan al margen de la experiencia de juego.

Otro puntazo de Never Going Home es el arte, que resulta muy evocador y es capaz de transmitir el tono del juego como pocas veces he visto. Las ilustraciones tienen un estilo expresionista que casa idealmente con la época de la ambientación. Todas son obra de Charles Ferguson-Avery.




Lo dicho, camaradas de armas: no dejéis de interesaros por este estupendo juego ni de apoyar su campaña de micromecenazgo, que empieza el próximo 15 de julio en la plataforma Verkami y que además ofrecerá un libro adicional de aventuras. Estoy seguro de que los amigos de Cursed Ink van a mimar este producto de la mejor manera posible. Y si tenéis dudas, nada mejor que visionar algunas de las varias partidas que hay colgadas en Internet.

¡Nos leemos!

PD: Por cierto, este de hoy es mi último post en The Tapadera Vineyard en verano. Me voy de vacaciones y montañas y desconecto totalmente hasta septiembre. ¡Nos vemos entonces!

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